¿Qué es la MTC?

Cada ser es un mundo, y hemos de ser conscientes de lo que sucede en nuestro propio mundo.

Las antiguas nociones chinas de yin y yang nos ayudan a entender mejor qué sucede en nuestro interior y como comportarnos con nuestro propio cuerpo.

Poniendo nombre a la percepción y la sensación, entendiendo, por ejemplo el ciclo menstrual como un flujo que refleja lo que ocurre en la naturaleza.

 

1. Orígenes de la medicina china

La visión del mundo de los antiguos chinos

Los chinos perciben a los seres humanos como un microcosmos del universo que nos rodea, infundido por las mismas fuerzas primitivas que motivan el macrocosmos. O sea, somos parte de un todo no dividido, llamado Tao. Esta fusión de la mente con el cuerpo, y de la gente con su mundo nos describe como participantes activos de un sistema en el proceso continuo de la transformación.

Los filósofos y los médicos chinos han estudiado la naturaleza durante miles de años, aprendiendo a interactuar con ella para cultivar y guiar el Qi, la sustancia y fuerza que anima la vida. El concepto chino de Qi simboliza la vida en todas sus formas: pensamientos y emociones, tejidos y sangre, vida interior y expresión exterior.

La filosofía taoísta defiende la lógica de que la mejor cura de la enfermedad es la prevención: curar la enfermedad después de que ha aparecido es como empezar a cavar un pozo cuando uno ya tiene sed. El verdadero médico chino enseña el Tao, cómo vivir. La estrategia es hacernos responsables de nuestra propia salud aprendiendo a vivir en armonía con la naturaleza. Ser capaces de resistir la tormenta sin que nos inhabilite y de acumular recursos en los tiempos de bonanza.

La aportación de la arqueología

Los arqueólogos han intentado arrojar un poco de luz al origen de la acupuntura en China. Sin embargo, se trata de una tarea francamente compleja.

Los primeros testimonios de prácticas curativas en territorio chino de los que tenemos constancia se remontan a la dinastía Shang, que reinó entre los siglos XVI y XI a.C.en el centro de la China actual.  De esta época conservamos restos de huesos y de conchas de tortuga con inscripciones oraculares, en las que aparecen mencionadas distintas dolencias que sufrían los miembros de la familia real.

El modo en que huesos y conchas se empleaban era bastante sencillo: el chamán escribía en ellos preguntas dirigidas a la divinidad, ya fuera sobre la enfermedad que afligía al gobernante o sobre cualquier aspecto del futuro que inquietara a éste. Las piezas eran luego puestas al fuego y, al agrietarse, emitían un crujido: la misión del chamán era interpretar el mensaje que transmitía tal crujido, al que se consideraba la voz de la divinidad.

De esta época, se han hallado agujas de jade y de bronce utilizadas probablemente para sangrar, drenar pus o masajear pequeñas áreas, técnicas que llevaban utilizándose desde el 7000 a.C.

La acupuntura como la conocemos hoy en día aparece en el siglo II a.C, coincidiendo con la compilación de del Huangdi Neijing, el primer conjunto de textos sobre medicina china que conservamos.

Para explicar el nacimiento de la medicina, la tradición china ha echado mano de tres emperadores legendarios: Fuxi, Shennong y Huangdi, conocidos como «los tres augustos».
se inspiran de manera muy libre en deidades primitivas, cuyos rasgos se mezclan con personajes que existieron en realidad, probablemente jefes tribales que debieron de vivir hacia el tercer milenio antes de nuestra era.

El folclore se encargó de atribuirles virtudes a menudo sobrehumanas, y los convirtió en los auténticos forjadores del pueblo chino, y por ende, en los fundadores de su medicina.

El paso del tiempo

Así a lo largo de las dinastías va avanzando y evolucionando la medicina china ampliando y perfeccionando cada vez más las técnicas utilizadas.

En los años cincuenta del pasado siglo, las prácticas médicas tradicionales llevaban décadas siendo objeto de desprecio entre los gobernantes y las élites culturales, que la consideraban un ejemplo de la ignorancia y la autocomplacencia que habían llevado al país a la ruina. Desde hacía décadas estaba prohibido emplearlas en los hospitales, donde sólo podían ejercer como facultativos los terapeutas formados en la medicina occidental.

Cuando alcanzaron el poder, los comunistas mantuvieron la misma visión. Sin embargo, la China de entonces era un país empobrecido tras años de guerra civil, no había un sistema público de salud sólido y la esperanza de vida de la población era muy baja. Por ello, el Partido decidió rectificar y recurrir a la rica tradición curativa china, que ofrecía una medicina al alcance de toda la población.

Tales prácticas no se basan en el conocimiento científico, sino en la intuición, en los recursos disponibles o en conocimientos ancestrales transmitidos de generación en generación. Por ello, no se las suele incluir dentro del concepto de «medicina», sino en lo que convenimos en llamar «sabiduría de curación».

Así se sometió la milenaria tradición terapéutica del país a un proceso de pulido y sistematización, seleccionando aquellos elementos asimilables y verificables por la ciencia occidental. El resultado fue una nueva disciplina, a la que se bautizó como «medicina tradicional china» y que se convirtió en oficial en toda la república, en coexistencia con la medicina de tradición occidental.

No obstante, la premisa de que cuanto no pudiera tener una base científica suficiente no era válido condujo a excluir muchos elementos que durante siglos habían sido pilares fundamentales de la tradición curativa china. Bajo la nueva óptica muchos conceptos fueron debidamente podados de las nuevas enseñanzas.

Lo que hoy conocemos como medicina tradicional china o MTC es fruto de la voluntad modernizadora del gobierno comunista, que hace unas décadas realizó un gran esfuerzo por recopilar las ancestrales prácticas curativas de su país y acercarlas a la medicina occidental.

 

2. El Yin y el Yang

El concepto de yin y yang

La filosofía taoísta considera el taiji el origen de todas las cosas, y por tanto también del yin y el yang. Tao produce uno, uno produce dos, dos produce tres y tres produce las diez mil cosas.
El taijitu pretende sintetizar los rasgos básicos de yin y yang: dos principios dinámicos, contrarios entre sí y que a la vez se crean el uno al otro.
En el yang está la semilla del yin y en el yin la semilla del yang.

En origen los ideogramas para yin y yang representan respectivamente las laderas sombría y soleada de una colina, que ejemplifica los cambios que la sucesión del día y la noche operan en la naturaleza.
Yang corresponde con día, sol, luz, calor, movimiento, actividad, primavera, infancia…
Yin con noche, oscuridad, frío, quietud, reposo, vejez…

– La teoría del yin y el yang es la columna vertebral de la MTC
– Según ella, todo lo que existe es a la vez él mismo y su contrario
– El ciclo del año corresponde a la alternancia entre los dos principios
– Cuanto más material más yin será algo, cuanto más etéreo más yang

Relación entre yin y yang

1. Yin y yang se oponen.
Pero de forma relativa, su oposición tiende a la armonía y al equilibrio.

2. Yin y yang son interdependientes.
Uno no puede existir sin el otro. Si no hay alegría no hay tristeza.

3. Yin y yang intentan equilibrarse mutuamente.
Sin embargo, nunca se da un equilibrio total, siempre uno aparece en mayor medida.
Cuando el yang es insuficiente el yin parece estar en exceso y viceversa.

4. Yin y yang se transforman el uno en el otro.
Cuando el yin es máximo comienza a transformarse en yang.
El paso de la noche al día.

Yin y yang y cuerpo humano

El yin y el yang describen también el proceso humano. Las etapas de la vida también se rigen por este principio:
nuestra juventud es yang, como la liebre: rápida, caprichosa, ligera.
nuestra vejez es yin, como una tortuga: lenta, prudente, pesada.
Cuando expandimos y llenamos el pecho de aire estamos en la fase yang de la respiración; cuando exhalamos y vaciamos los pulmones estamos en la fase contractiva yin. Estamos activos, yang, y nos acostamos para descansar, yin.

Las partes yin del cuerpo; parte inferior del cuerpo, pecho, abdomen, órganos, cara interna de las extremidades, órganos…tienen funciones yin: nutrir al organismo y proporcionarle estructura.

Las partes yang; cabeza, mitad superior del cuerpo, espalda, piel y músculos, vísceras…tienen funciones yang: contacto con el exterior, defender al cuerpo de ataques externos.

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